Powered By Blogger

jueves, 7 de abril de 2011

Immanuel Kant

Immanuel Kant (1724-1804)

Nació en Könisberg (Prusia), y fue uno de los filósofos más importantes en la historia comparable a Platón, Aristóteles, Sto. Tomas y Hegel. Como obras principales dentro de su vida dedicada a la enseñanza y la meditación de temas se pueden tomar: Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio, aunque también hay otras no tan importantes como lo son: Fundamentos de la Metafísica de las costumbres, La religión dentro de los límites de la propia razón, y su tesis de doctorado: De mundi sensibilis atque intelligilis forma et principio. Su idea principal se basa en la revolución Copernica donde el objeto es el que gira alrededor del sujeto, con ello significa que el sujeto es el que impone sus normas al objeto. Con esto último surgen las teorías a priori, estos son estructuras mentales o moldes mentales y humanos que el sujeto impone, de un modo universal, de esta manera la ciencia ya no es una simple copia de la realidad, sino una estructuración al modo humano, que realiza el hombre a partir de datos.

Los juicios de Kant

A partir de Kant se hace una división de juicios, de acuerdo con el contenido de los conceptos expresados por el sujeto y el predicado.

  • Juicio Analítico: es aquel cuyo predicado esta contenido en el concepto expresado por el sujeto.

Por ejemplo:

                  Todos los cuerpos son materiales.
                  Los animales son sensibles

Estos juicios pueden afirmarse sobre la base de una simple inspección o descomposición del concepto expresado en el sujeto.

  • Juicio Sintético: es aquel cuyo predicado es extraño al concepto expresado en el sujeto.

Por ejemplo:

                  Este hombre es viejo.

En el concepto de hombre no se encuentra el predicado viejo.

Estos dos tipos de juicios se comparan o también se llaman explicativos y extensivos, donde el juicio Analítico resulta explicativo ya que solo interpreta lo que se expresa, mientras que el juicio Sintético hace una aportación a lo que se busca o hace la ciencia misma.

Además de estos últimos se emplea otra división del juicio:

  • Juicio A priori: es aquel cuya validez es independiente de la experiencia sensible.

Por ejemplo:

                  La materia es extensa.

  • Juicio A posteriori: es aquel cuya validez depende de la experiencia sensible.

Por ejemplo:

                  La Tierra gira alrededor del Sol.

El significado como tal de los juicios a priori es “antes de…” y de los juicios a posteriori es “después de…” por lo tanto de ahí el significado filosófico en el cual uno es: “antes de la experiencia sensible” y  el otro es “después de la experiencia sensible”. Para Kant la ciencia debe de estar constituida por juicios sintéticos, pues de otra manera, con solo juicios analíticos no habría manera de hacerla progresar y siempre giraría alrededor de lo mismo,

Por otra parte Kant desecha los juicios a posteriori, afirmando que la ciencia debía de estar formada por juicios a priori. Aquí es donde se cae en una confusión o hibridismo, ya que paradójicamente: los juicios analíticos son a priori y los juicios sintéticos son a posteriori. Según Kant aquí es donde se encuentra el origen del problema filosófico.

¿De que manera puede ser el conocimiento humano para que estos sea posible?

La respuesta resulta doble:
-       Forma del conocimiento.
-       Materia del conocimiento.

Estética Trascendental

Es esta la primer parte de la Crítica de la razón pura, en la cual Kant analiza cuales han de ser las condiciones que hacen posible todo esto. Se explica de manera sencilla así: el espacio y tiempo son intuiciones propias de la sensibilidad, con ellas el hombre logra la síntesis de conceptos en el terreno matemático.

No se olvide nuestro objetivo, con esto la Gestalt (forma) dice: “El todo es más que la suma de todas sus partes”.

Para Kant el espacio y el tiempo son antes de cualquier experiencia humana. Un ejemplo de ello es que se puede imaginar el tiempo y el espacio vacíos pero no se pueden imaginar cosas u objetos sin tiempo y espacio.

Analítica Trascendental

Una vez más Kant decide hacer una incursión al terreno científico y es así como utiliza sus divisiones del juicio en la Física, de alguna manera ilustra como se puede realizar un juicio correcto:

                        Universales                 (Todos los S son P)                Unidad
Cantidad          Particulares                 (Algún S es P)             Pluralidad
                        Singulares                   (Este S es P)                           Totalidad

                        Afirmativos                  (Todo S es P)                          Realidad
Cualidad          Negativos                    (Ningún S es P)                      Negación
                        Infinitos                                    (Este S es no-P)         Limitación

                        Categóricos                 (Todo S debe ser P)               Substancia acción
Relación          Hipotéticos                  (Si S, entonces P)                   Causalidad
                        Disyuntivos                 (S es P o Q)                            Reciprocidad

                        Problemáticos             (S puede ser P)                  Posibilidad/imposibilidad
Modalidad       Asertóricos                  (S es probablemente P)    Existencia/no-existencia
                        Apodícticos                 (S es necesariamente P)   Necesidad/contingencia

Las categorías a priori son: “funciones del entendimiento” o el modo como captamos, lo humano, la realidad de las cosas. La universalidad, la necesidad, la causalidad y la substancia no son, pues leyes, de las cosas. El objeto se rige por el sujeto y no al revés. La revolución copernica esta consumada. Es así como Kant propone una solución al problema del empirismo y el racionalismo, sin desechar a uno o al otro, por lo que el dato empírico constituye la materia del conocimiento, pero la universalidad y la necesidad de los juicios sintéticos a priori esta en las categorías del entendimiento. La ciencia es una construcción o creación humana, contiene datos en la experiencia pero su validez depende de lo  priori.

Dialéctica Trascendental

En esta parte de la obra de Kant se refiere a la Metafísica en el plano de problema y validez no como ciencia. Esto puede llegar a reducirse en tres temas centrales de la Metafísica, basándose en Wolf, alma humana, mundo y Dios por consecuencia se traduce a: Psicología Racional, Cosmología y Teología Racional, entonces Kant hace un rechazo a estos últimos tres conceptos, ya que no encuentra ideas objetivas o conceptos con validez a priori, así que lo reduce todo a intuiciones vacías que han sido manejadas en diferentes sentidos, a través de la historia.

Por lo tanto:

  • Kant distingue entre

    • Fenómeno: es el contenido, aparece en la facultad cognoscitiva. Esta compuesto de materia y forma

      • Materia. Dato recibido en el nivel sensible.
      • Forma. La categoría a priori impuesta por la facultad cognoscitiva.

    • Noúmeno: es la interpretación que da la persona del objeto o fenómeno. “La cosa en sí difiere respecto de la cosa en mí; que desconocida o incógnita y por eso es llamada, por Kant como noúmeno”.

  • Según Kant no es posible conocer la realidad en sí misma (noúmeno). Es decir: en la ciencia no existe la “verdad absoluta”, solo existe la creación humana o las interpretaciones personales.

  • Entonces Kant con esto rechaza la Metafísica como ciencia ya que (como ya se menciono) no hay objetividad dentro de la misma, aunque de sus tres postulados son retomados mas adelante.

  • Es así como se llega al agnosticismo, ya que no logra demostrar la afirmación o la negación de Dios.

  • Finalmente el mismo Kant eleva al plano trascendental de lo a priori, de los cuales sus conjuntos de categorías constituye el núcleo de ciencia.

Fundamento de moralidad

En sus obras Crítica de la razón practica y Fundamentos de la Metafísica de las costumbres es donde Kant desarrolla su sistema ético, considera inapropiados los sistemas anteriores ya que los tacha como éticas de bienes y de fines que por tanto, se basan empíricamente en ciertos objetos que consideramos como buenos. Para ello postula lo siguiente: no es posible que una persona afirme lo que es bueno o el objeto efectivamente bueno, ya que hay quienes piensan que son los bienes materiales o el bienestar personal, y con ello solo se llega a fomentar el egoísmo de las personas, ya que solo buscan su propio bien, sumando a esto el hombre mismo lo hace por instinto, por lo que no existiría la necesidad de fomentarlo.
Entonces es necesario que encaminar esto con otro fin es por eso que el nivel moral debe de estar colocado en un horizonte superior al de los bienes empíricos y por lo tanto en un sentido a priori. El fundamento de moralidad es solo el deber mismo, esto quiere decir que la persona adquiere valor moral no por lo que hace sino por la intención con lo que lo hace y en todo caso ha de ser el puro respeto al deber.
Si una persona cumple con su deber alcanza el nivel legal; pero si, además de esto cumple con su deber movido solo por el respeto o sumisión voluntaria a ese deber, entonces alcanza un nivel moral, ciertamente riguroso, este solo se da cuando el sujeto cumple con su deber motivado por el respeto a ese mismo deber. El fundamento de moralidad es, pues, el deber por el deber mismo.

Imperativo Categórico

Con el fundamento de moralidad se puede ir observando como se realiza su pretensión racionalista en completa oposición al empirismo. Como ya se vio el fundamento debe de provenir de una manera interior (el deber por el respeto al deber mismo), es así como Kant rechaza los imperativos hipotéticos, es decir rechaza que la motivación extrínseca, tenga que tener relación con el sujeto.

Por ejemplo:

            “Si quieres dinero trabaja.”

En cambio el imperativo categórico, se da como una formula de moralidad o mejor dicho como una ley universal, o según la formula principal de Kant: “Actúa de tal manera que la máxima de tu acción pueda convertirse en ley universal” o con esta otra, “Actúa de tal manera que trates al hombre como fin y no como medio”. Es decir la primera indica que el hombre debe de actuar de modo tal, que su acción pueda servir como modelo a todos los hombres situados en las mismas circunstancias. La mentira por ejemplo es mala, de acuerdo con eso, porque no puede ser ley que es expresar el propio pensamiento. Igualmente matar, robar, no se considerarían buenos, ya que no se pueden ejercer como ley universal.

La Autonomía del hombre

Con lo anterior se puede observar que el imperativo categórico da al hombre una autonomía completa, ya que debe de actuar por si mismo y no por motivaciones extrínsecas. Ahora por otro lado la heteronimia (es la legislación moral ajena al sujeto), queda comprometida dentro de esta teoría, ya que el sujeto actúa completamente comprometido al deber mismo.
Si bien la ética kantiana es puramente a priori, ya que es independiente de los bienes empíricos conocidos a posteriori y de toda subordinación a un legislador ajeno o heteronomía.
Finalmente para que todo esto se logre existe la necesidad de que el hombre sea libre, igualmente la existencia de Dios y la inmortalidad del alma se derivan del hecho moral. El alma tiene que ser inmortal, porque solo así se consigue justicia plena que exige sancionar el valor moral que se haya realizado. Y solamente un ser infinito, como Dios, puede conceder ese premio eterno. Kant invierte el orden de las cosas la Metafísica queda dentro de la Ética y los postulados quedan como parte del estudio del noúmeno.

Los tres postulados de la Razón Práctica

Al final de su sistema ético, reafirma a la Metafísica en un nivel diferente al científico, pero no por eso menos valioso a sus ojos.
Sostiene que hay causalidad libre, justamente el plano humano donde residen las almas espirituales. Respecto al yo, Kant sostiene la inmortalidad. Y respecto a Dios, postula su existencia y su infinitud.
Estas tres verdades, que son el meollo de los temas centrales de la Metafísica, son asentados por a manera de postulados de la razón práctica, es decir como actos de fé, que no se basan en razones de índole científica, sino como asentimientos libres, que el hombre hace en función de una justificación o fundamentación completa del hecho moral. Los postulados de la razón práctica son las condiciones de la vida moral. Solo se sostienen como exigencias de la razón práctica, aún cuando no se conozca a la realidad en sí misma.
En efecto, el hecho moral solo se puede dar si hay libertad o autonomía del hombre. Además, el hecho moral pide la progresividad de ese nivel; esto solo se da si el alma humana es inmortal. Y por último, solo un ser perfecto como Dios puede otorgar la felicidad perfecta al hombre. No es que el hombre deba de buscar la felicidad, sino que el hombre merece la felicidad cuando su conducta tiene valor moral.

Bibliografía:
Historia de las doctrinas filosóficas, Gutiérrez Sáenz, edit. Esfinge, pp. 132-145
Introducción a la Ética, Gutiérrez Sáenz, edit. Esfinge, pp. 252-255
Introducción a la Lógica, Gutiérrez Sáenz, edit. Esfinge, pp. 132-135